El próximo desafío radica en la procedencia de la materia prima reciclada.
La industria textil está aumentando el uso de materiales preferentes y reciclados, pero la transición avanza a ritmos muy desiguales.
Textile Exchange informa que las 384 empresas participantes en su estudio Materials Benchmark obtuvieron el 72 % de su algodón, poliéster, nailon, viscosa y lana mediante prácticas preferentes verificadas en 2025, frente al 68 % de 2024. En el conjunto de la industria, esa cifra se mantiene en torno al 20 %.
El contraste es aún más evidente en el caso del poliéster. Las empresas participantes en el estudio elevaron el uso de poliéster reciclado al 76 % de su consumo total de poliéster, mientras que el uso de poliéster virgen descendió de 0,54 a 0,48 millones de toneladas métricas.
Sin embargo, a escala mundial, la producción de poliéster alcanzó los 82,5 millones de toneladas métricas en 2025, y el 88 % seguía siendo virgen.
Otro dato relevante para el sector del reciclaje es que solo alrededor del 1,5 % del poliéster reciclado utilizado por los participantes en el estudio procedía de residuos textiles. La mayor parte seguía proviniendo de fuentes no textiles, como las botellas de PET.
Para la economía circular, esto pone de manifiesto tanto una gran oportunidad como una brecha importante. Aumentar el contenido reciclado supone un avance, pero la verdadera circularidad textil a textil requerirá mejorar la recolección, la clasificación y la trazabilidad, así como desarrollar mercados finales escalables.


