Los residuos mineros están encontrando nuevos usos productivos.
ESPAÑA | MINERÍA Y ECONOMÍA CIRCULAR | 2026
La circularidad no siempre implica enviar un flujo de residuos a otra industria. A veces, la oportunidad más sólida reside en encontrar un nuevo uso para dicho residuo dentro del mismo sistema de producción.
En Huelva (España), Sandfire MATSA reutiliza los residuos de su proceso de flotación de minerales como material de relleno para la mina subterránea. El material se envía a plantas de preparación de pasta, se deshidrata y se mezcla con cemento antes de utilizarse para rellenar galerías y cámaras.
La empresa también está probando el uso de cenizas volantes procedentes de la combustión de biomasa como sustituto parcial del cemento en este material de relleno. Ya se han instalado la infraestructura necesaria y un laboratorio específico para el proyecto, y las pruebas iniciales han arrojado resultados positivos.
El objetivo es doble: reducir el consumo de materias primas vírgenes y generar valor a partir de un flujo industrial secundario que, de otro modo, requeriría una gestión diferente.
Asimismo, Sandfire MATSA está desarrollando una nueva instalación para la gestión de estériles con una inversión de unos 60 millones de euros.
Para las empresas que trabajan con residuos industriales, conviene prestar atención a la tendencia general: algunas de las oportunidades de circularidad más valiosas surgen cuando un subproducto puede satisfacer una necesidad técnica real, ya sea dentro del proceso original o en otra cadena de valor industrial.
Un residuo se convierte en recurso cuando se alinean la calidad, el rendimiento técnico y un uso final viable.


