Los teléfonos usados podrían convertirse en una fuente estratégica de recursos.
AMÉRICA DEL NORTE | RESIDUOS ELECTRÓNICOS Y MINERALES CRÍTICOS | 2026
Cada vez más, los teléfonos usados no se consideran únicamente residuos electrónicos, sino también una fuente secundaria potencial de minerales críticos.
Un nuevo estudio de la Fundación Ellen MacArthur estima que la aplicación de estrategias de economía circular a los teléfonos móviles permitiría recuperar minerales críticos por un valor de al menos 2200 millones de dólares en Estados Unidos, Canadá y México para el año 2040.
El desafío no consiste simplemente en reciclar más. Entre el 30 % y el 50 % de los teléfonos que terminan su primer ciclo de uso no se recuperan de manera fiable para su reutilización, reparación, reacondicionamiento o reciclaje.
En las condiciones actuales, se prevé que unos 2000 millones de teléfonos lleguen al final de su vida útil en Estados Unidos para 2040, cifra a la que se suman aproximadamente 410 millones en México y 180 millones en Canadá.
Estos dispositivos contienen cobalto, litio, tierras raras y otros metales valiosos utilizados en la industria electrónica, los vehículos eléctricos y la infraestructura energética.
Desde la perspectiva de la economía circular, la lección comercial es importante: el valor puede preservarse en diversas etapas, ya sea prolongando la vida útil del producto, facilitando su reparación y reventa, o recuperando componentes y, finalmente, materiales.
Para las empresas de reciclaje y los comercializadores de materiales secundarios, una mejor recolección y trazabilidad podría transformar millones de dispositivos inactivos en una fuente de recursos más fiable, reduciendo al mismo tiempo la dependencia de la extracción de materias primas vírgenes.


