Las políticas de las navieras se están convirtiendo en una variable más en el comercio de plásticos reciclados.
Una decisión logística puede transformar un mercado de reciclaje con la misma rapidez que una fluctuación de precios.
Emirates Shipping Line (ESL), con sede en Dubái, dejará de aceptar reservas para el transporte de residuos plásticos clasificados bajo el código SA (Sistema Armonizado) 3915 a partir del 1 de octubre de 2026.
ESL se convierte en la segunda compañía naviera en adoptar este tipo de restricción, después de que CMA CGM implementara una política similar en 2022.
Para las empresas que comercian internacionalmente con plásticos reciclables, la trascendencia de este hecho va más allá de una sola naviera.
Los flujos transfronterizos de materiales dependen de algo más que de la oferta y la demanda; también dependen de las políticas de las navieras, la normativa, los requisitos de destino y la disponibilidad de rutas logísticas que cumplan con los estándares exigidos.
Cuando una de estas variables cambia, es posible que un material siga contando con comprador y un precio de mercado competitivo, pero la ruta comercial puede verse restringida.
Por tanto, para recicladores, exportadores y compradores internacionales, la política logística se está convirtiendo en una variable de mercado más a monitorear, junto con las tarifas de flete, las especificaciones técnicas y la normativa vigente.


