¿Qué implica esto para el futuro de la chatarra industrial?
Si bien la producción mundial de acero bruto disminuyó en 2025, el uso de acero reciclado aumentó un 4,5 %, alcanzando aproximadamente 480 millones de toneladas en las principales regiones siderúrgicas del mundo. Estos datos fueron presentados por la Oficina Internacional de Reciclaje (BIR) durante su convención en Suecia.
Esta tendencia pone de manifiesto un cambio importante para los sectores del reciclaje y la economía circular: la demanda de materias primas secundarias sigue creciendo incluso cuando la producción total de acero se ralentiza.
China se mantuvo como el mayor consumidor mundial de acero reciclado, incrementando su uso un 8,3 %, a pesar de producir menos acero bruto. India también expandió tanto la producción de acero como el consumo de acero reciclado, consolidando su posición como uno de los mercados de mayor crecimiento en el sector.
Según estimaciones de la BIR y worldsteel, se utilizan aproximadamente 630 millones de toneladas de acero reciclado al año en todo el mundo. Este volumen contribuye a evitar casi 950 millones de toneladas de emisiones de CO₂, al tiempo que reduce el consumo de energía y preserva los recursos naturales. El informe también destaca las diferencias en la integración del contenido reciclado en la producción de acero entre los países. Turquía obtiene casi el 87 % de su producción de acero de material reciclado, mientras que otros grandes productores siguen dependiendo en mayor medida de materias primas primarias.
Para los recicladores, comerciantes y generadores industriales de chatarra, el mensaje es claro:
La chatarra de acero ya no es solo un residuo. Se está convirtiendo en una materia prima cada vez más estratégica para la descarbonización de la industria global.


