una nueva señal de demanda para el mercado del reciclaje.
Una nueva normativa de la UE está convirtiendo el plástico reciclado de una opción de sostenibilidad en un requisito cuantificable para la industria automotriz.
Según el nuevo Reglamento sobre Vehículos al Final de su Vida Útil, los nuevos tipos de vehículos deberán contener al menos un 15 % de plástico reciclado procedente de residuos posconsumo a partir de septiembre de 2032, porcentaje que aumentará al 25 % a partir de septiembre de 2036. Al menos el 20 % de este objetivo de plástico reciclado deberá provenir de vehículos al final de su vida útil o de componentes retirados de vehículos. El reglamento también introduce una mayor trazabilidad y requisitos para mejorar el desmantelamiento de vehículos y la recuperación de materiales.
Para el mercado del reciclaje, lo importante no es solo el porcentaje, sino la señal de demanda que lo respalda.
Los fabricantes de automóviles necesitarán acceso a mayores volúmenes de polímeros reciclados consistentes, trazables y verificables. Esto puede aumentar el valor estratégico de los flujos de plástico posconsumo e incentivar la inversión en capacidad de recogida, clasificación, procesamiento y reciclaje.
Para los recicladores y proveedores de materiales, la calidad, la documentación y la trazabilidad cobran cada vez más importancia, junto con el volumen y el precio.
Para los compradores, esto podría traducirse en un mercado más estructurado para los polímeros reciclados, donde las especificaciones y el origen se convierten en factores comerciales más relevantes.
Por lo tanto, la normativa va más allá de un objetivo medioambiental: crea un incentivo a largo plazo para que las materias primas secundarias se integren en las cadenas de suministro industriales.
La economía circular crece cuando los materiales reciclados no solo están disponibles, sino que además son lo suficientemente fiables como para sustituir a las materias primas vírgenes a gran escala.


