Cuando el clima se convierte en un riesgo para la cadena de suministro
Cada semana monitoreamos los precios de las materias primas, las tarifas de flete y las tendencias del mercado. Pero una variable está adquiriendo la misma importancia para la industria del reciclaje: el clima.
Se prevé que el fenómeno de El Niño de 2026-2027 sea uno de los más intensos jamás registrados. Según las previsiones de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), la NOAA y el Instituto Internacional de Investigación sobre el Clima y la Sociedad (IRI), las temperaturas de la superficie del mar en el Pacífico tropical podrían superar el umbral asociado a los fenómenos de El Niño muy intensos, comparables a los de 1982-83, 1997-98 y 2015-16. Dado que el planeta ya está más cálido que en décadas anteriores, los científicos prevén que sus impactos se amplifiquen en las cadenas de suministro globales.
Para la industria del reciclaje, esto va mucho más allá de un simple fenómeno meteorológico.
Uno de los primeros sectores en sentir el impacto es la logística internacional. Los bajos niveles de agua provocados por sequías prolongadas pueden reducir la capacidad de los buques en rutas estratégicas como el Canal de Panamá, lo que aumenta los tiempos de tránsito, los costos de flete y la incertidumbre para los importadores y exportadores de materias primas recicladas.
Asimismo, las lluvias excesivas en algunas zonas de Sudamérica, incluido Chile, pueden interrumpir la recolección y el transporte de papel y cartón recuperados. Dado que estos materiales pierden valor rápidamente al exponerse a la humedad, las lluvias prolongadas pueden reducir la oferta, aumentar las tasas de rechazo y generar volatilidad en los precios locales para las fábricas de papel y las empresas de transformación.
Por otra parte, las sequías que afectan a regiones de Asia y Oceanía pueden reducir la producción agrícola e industrial, lo que ejerce una presión adicional sobre la demanda de envases, la actividad manufacturera y la disponibilidad de materias primas secundarias.
La volatilidad climática también está cambiando la forma en que las empresas gestionan sus inventarios. Las empresas que dependen de plásticos, papel, metales y otros materiales reciclables recuperados pueden enfrentarse a mayores fluctuaciones en la disponibilidad, la logística y los costos de adquisición a medida que los fenómenos meteorológicos extremos se vuelven más frecuentes.
¿Cómo se está preparando su empresa para los riesgos de la cadena de suministro derivados del cambio climático?


