Cómo la situación del estrecho de Ormuz se puede replicar y cómo la circularidad puede apoyar en momentos de crisis
Para los profesionales de la economía circular a nivel mundial, la actual crisis de la cadena de suministro europea —con las importaciones de energía interrumpidas por el conflicto en Oriente Medio— demuestra por qué los sistemas circulares no son un lujo ambiental, sino una necesidad económica cuando se cierran puntos críticos geopolíticos.
El cierre del Estrecho de Ormuz puso de manifiesto la dependencia de Europa de la energía importada, lo que ha disparado los costes entre un 25 % y un 40 % desde febrero de 2026. Pero la energía es solo un ejemplo.
Otros puntos críticos:
- Taiwán: más del 90 % de la producción de semiconductores avanzados (chips de IA, electrónica automotriz)
- China: líder en el procesamiento de tierras raras (más del 90 % de la capacidad global), materiales para baterías
- Sudamérica: Triángulo del litio (Chile/Argentina/Bolivia) para baterías de vehículos eléctricos
- África: Cobalto (Congo: más del 70 % de la producción global) para baterías e imanes
Si el Estrecho de Ormuz se cierra durante 9 meses, provocando que el petróleo alcance los 114 dólares por barril, ¿qué ocurrirá si Taiwán se cierra? ¿O si la inestabilidad política del Congo paraliza la producción de cobalto? ¿O si China restringe las exportaciones de tierras raras?
EL PARALELO DE LOS SEMICONDUCTORES DE TAIWÁN
La crisis energética europea derivada del estrecho de Ormuz es una señal de alerta. Taiwán produce más del 90 % de los chips avanzados. Cualquier cierre de Taiwán (tensión geopolítica, bloqueo, conflicto) provocaría el colapso del suministro mundial de productos electrónicos, haciendo que la actual crisis energética parezca menor.
Respuesta circular: Legislación sobre el derecho a reparar, recuperación de componentes de residuos electrónicos, prolongación de la vida útil de los dispositivos (modelo ChromeOS Flex), inversión en fábricas de semiconductores nacionales. No se trata de una sustitución total de la capacidad de producción de Taiwán, sino de una medida de protección que reduce la vulnerabilidad ante una catástrofe.
IMPLICACIONES ESTRATÉGICAS PARA TODAS LAS REGIONES
RESILIENCIA ECONÓMICA + INDEPENDENCIA ESTRATÉGICA. Cuando se cierren los puntos críticos globales (y se cerrarán; el estrecho de Ormuz es solo el primero), las regiones con infraestructura circular sufrirán menos porque:
- Recuperan materiales a nivel nacional en lugar de importarlos.
- Procesan localmente en lugar de depender de la capacidad global concentrada.
- Mantienen la estabilidad de precios frente a la volatilidad de las materias primas.
- Continúan sus operaciones frente al colapso de la cadena de suministro.
La crisis actual deja claro que los países y regiones que invierten HOY en infraestructura circular (recolección, clasificación, procesamiento y fabricación a partir de materias primas secundarias) se posicionan como RESILIENTES cuando se cierre el próximo punto crítico.
Aquellos que dependen completamente de importaciones de materias primas vírgenes de regiones geopolíticamente inestables se enfrentan a crisis recurrentes a medida que se acumulan los conflictos y las interrupciones.


