Exportadora de energía, fuente de materiales reciclados, desafío de infraestructura
Para los compradores de materiales reciclados que se enfrentan a las perturbaciones del conflicto del Golfo, Latinoamérica presenta una paradoja: abundancia de materia prima y logística segura, junto con deficiencias en la infraestructura que limitan su potencial para la economía circular.
LA DIVISIÓN ENERGÉTICA (LATINOAMÉRICA, MARZO DE 2026)
Exportadores de petróleo beneficiados por el precio del Brent entre 100 y 115 dólares:
- Guyana: Cerca de alcanzar 1 millón de barriles diarios de producción, acelerando la recuperación de la inversión de ExxonMobil.
- Brasil: Producción récord de 4 millones de barriles diarios, con un fuerte aumento de los ingresos por exportaciones.
- Argentina/Colombia: Goldman Sachs informa que un aumento del 10% en el precio del petróleo genera un superávit comercial del PIB de entre el 0,1% y el 0,2%.
Importadores netos que enfrentan inflación:
- Chile/Perú: El déficit energético podría contraer el PIB un 0,4% y un 0,1%, respectivamente.
- México: A pesar de la producción, la dependencia de las importaciones de gasolina obliga a destinar miles de millones en subsidios para evitar disturbios sociales.
OPORTUNIDAD EN MATERIALES RECICLADOS
Históricamente, el plástico virgen ha sido más barato que el reciclado. Con el petróleo caro, los polímeros vírgenes han aumentado un 22%. Ahora, el rPET de Argentina, Brasil y Colombia es extremadamente competitivo frente a las alternativas vírgenes.
Mientras que el Océano Índico y el Mediterráneo enfrentan amenazas militares, el Atlántico Sur y el Pacífico Sur se perciben como corredores seguros. Exportar chatarra de cobre (Chile) o aluminio (Brasil) resulta más confiable que abastecerse de regiones cercanas a conflictos.
Las industrias europeas y asiáticas buscan materiales en el sur, ya que las rutas del Golfo siguen interrumpidas y los costos de las materias primas vírgenes se disparan.
UN ANALISIS DE LA REALIDAD DE LA INFRAESTRUCTURA
A pesar de la abundancia de materias primas, Latinoamérica sigue siendo un “exportador de residuos” en lugar de un líder en la economía circular, debido a tres deficiencias críticas:
- Déficit tecnológico
La mayoría de los sistemas regionales de clasificación aún se realizan manualmente. La falta de sensores ópticos de alta velocidad impide alcanzar la pureza “apta para uso alimentario” que exigen masivamente los mercados europeos. - Paradoja de la logística interna
El petróleo caro, que beneficia a los gobiernos, perjudica a los recicladores locales. Transportar una tonelada de plástico recolectado desde el interior de Colombia/Brasil hasta el puerto de exportación es ahora un 35% más caro que en 2025 debido al costo del diésel. La ventaja logística externa (rutas marítimas seguras) se ve socavada por la inflación del transporte. - Clima de inversión
Si bien Chile y Colombia han avanzado en la legislación de Responsabilidad Extendida del Productor (REP), la falta de incentivos para las plantas de reciclaje químico (pirólisis) implica que la región exporta “pacas de residuos baratas” e importa “pellets caros”.
Existe un marco legal, pero la inversión de capital es lenta.
América Latina se encuentra en la misma situación que el sudeste asiático hace 15 años en cuanto al desarrollo de la economía circular: materiales abundantes, economía favorable, infraestructura rezagada. La pregunta es si la crisis actual acelera la inversión en capacidad de procesamiento o consolida el modelo de exportación de bajo valor.
Establecer relaciones con proveedores ahora, y posiblemente colaborar en el desarrollo de infraestructura de procesamiento, sienta las bases para el futuro, cuando las capacidades regionales se alineen con las ventajas actuales de las materias primas.


